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Software a medida · Control de ingresos

La portería anota lo mismo de siempre. Ahora además cuenta.

Quien atiende el portón ya anota quién entra: en un cuaderno, en una planilla o en la cabeza. El sistema no le suma trabajo — le cambia dónde lo anota. Y del mismo gesto salen cuatro sellos de hora y un número: cuánto esperó cada uno, quién está adentro ahora mismo y cuántos bultos salieron por el portón.

Por qué nos llaman

Casi siempre es una de estas tres.

El cuaderno del portón

Se anota quién entra, y el cuaderno se llena. Cuando alguien pregunta cuánto esperó el cliente que se quejó el martes, la respuesta está en una hoja que nadie va a ir a buscar. El dato se tomó: lo que no existe es la forma de usarlo.

Nadie sabe quién está adentro

Preguntan si el flete ya llegó y alguien sale a caminar la planta a fijarse. Y el día que hay que evacuar, la lista de quién está adentro se arma de memoria y a las apuradas, que es justo cuando no se puede.

La discusión de qué salió

El cliente dice que le faltó un bulto. Logística dice que salieron todos. Nadie contó los que cruzaron el portón, así que la discusión se gana o se pierde por memoria — y casi siempre termina con una reposición que nadie sabe si correspondía.

Probalo ahora

Hacé entrar a alguien vos mismo. Incluso salteándote un paso.

Es el circuito real, con datos inventados. Sos las dos puntas a la vez: el portón y el escritorio de logística. Probá adelantarte —cargar los bultos de algo que todavía no se entregó, dejar pasar a quien nadie autorizó— y el sistema te va a frenar. Ahí está la mitad del valor.

Portón

lo que ve la guardia

Logística

el tablero, en vivo

Los nombres, las empresas y los números de pedido de este demo son inventados. El sistema de verdad corre con los tuyos.

El otro circuito

La gente que trabaja acá entra todos los días. Eso no es una visita.

Un retiro pasa una vez; el personal entra y sale todos los días del año. Por eso es otra pantalla: acá no hay pedido ni muelle, hay una persona, en qué vino y a qué hora. Y que la guardia lo use o no lo use se decide en cuántos toques le cuesta — así que el sistema se acuerda de la chapa y se la propone.

Portón

buscar a la persona

Probá con AD742LM: desde la garita se ve la chapa antes de que el que maneja baje la ventanilla.

La chapa se recuerda por persona

La primera vez se tipea; después se propone sola y sólo hay que confirmar. Si un día vino en otra cosa, se cambia. Tipear siete caracteres todas las mañanas por cada persona es exactamente la fricción que hace que un sistema se deje de usar a la semana.

La lista de adentro no se arma: está

No es un informe que alguien corre, es el estado, y cambia al registrar. Sirve para contestar «¿ya llegó?» sin levantarse, y sirve el día que hay que evacuar y hace falta saber a quién buscar.

Es asistencia, y se guarda distinto

Los retiros se borran solos pasado el período de retención que definas. Estos no: son registros de asistencia de empleados, y cuánto se guardan lo decide recursos humanos y no el sistema. Por eso viven aparte.

Lo que cubre

Del portón al portón.

Cada módulo se adapta a cómo trabaja tu portería. Empezamos por lo que más te duele y sumamos el resto sin frenar la operación.

Registro en el portón

Se lee el documento con una lectora o con la cámara del celular, y si esa persona ya vino el formulario sale cargado solo. Si no hay lectora, se escribe: nada depende del aparato.

Tablero en vivo

Logística ve quién está esperando y hace cuánto, con el reloj corriendo. Autoriza el ingreso y manda a un muelle, o avisa que hoy no puede pasar y por qué.

Quién está adentro, ahora

Una lista viva, no un informe. Sirve para contestar «¿ya llegó?» sin caminar, y sirve el día que hay que evacuar y hace falta saber a quién buscar.

Bultos a la salida

El portón cuenta lo que efectivamente sale. Es el único dato del circuito que no es una hora, y es el que corta la discusión de qué se entregó.

Ingresos de personal

La misma pantalla sirve para la gente de planta: entrada, salida, y en qué vino. La patente se recuerda por persona, así que no hay que tipearla todos los días.

Historial y export

Todo filtrable por fecha, por empresa o por persona, y exportable a Excel de un click. Lo que se registró se puede mirar; no queda encerrado adentro del sistema.

Indicadores

Cuánto se espera de verdad, a qué hora se hace el pico, qué empresas vienen más y cuánto tardan. Sale de los mismos sellos: nadie carga una planilla aparte.

Correcciones con rastro

Si alguien cargó una salida tarde y el tiempo quedó mentiroso, un administrador corrige la hora. Queda quién la cambió, qué decía antes y por qué: el número se corrige, el rastro no se borra.

Andando en cualquier cosa

Corre en el navegador: la PC del portón, una tablet o el celular del que está en la puerta. Sin instalar nada y sin un servidor adentro de la planta.

Cómo se pone

Nadie cierra el portón para estrenar un sistema.

La portería no puede parar un día: la gente sigue llegando. Por eso se estrena de a poco y el cuaderno se sigue usando hasta que sobra.

  1. 1

    Miramos el portón

    Una charla y, si se puede, un rato parados ahí. Qué se anota hoy, quién decide si alguien pasa, y qué pregunta te hacen todo el día que no podés contestar.

  2. 2

    Lo ves andando con lo tuyo

    Cargamos tus empresas y tu gente, y lo mirás funcionando con nombres que conocés. Acá ya sabés si te sirve, y todavía no gastaste nada.

  3. 3

    Una semana en paralelo

    El portón carga en el sistema y sigue con el cuaderno. Al final de la semana se comparan: si el sistema tiene todo lo que tiene el cuaderno, el cuaderno se guarda.

  4. 4

    Recién ahí, los números

    Con dos semanas cargadas empiezan a servir los promedios. Antes no: un promedio de tres visitas no es un promedio, es una anécdota.

Preguntas

Lo que siempre nos preguntan primero.

¿No le suma trabajo al de la guardia?

Al contrario: le saca el cuaderno. Lo que hoy escribe a mano pasa a ser leer un documento y tocar un botón, y el resto lo completa el sistema. Los cuatro sellos de hora no los carga nadie: se toman solos cuando cada uno hace lo que ya hacía.

¿Y si se corta internet en el portón?

Se sigue anotando en papel, como siempre, y después se carga. No inventamos que eso no pasa. Lo que sí evitamos es que dependa de una máquina puntual: entra desde cualquier celular, así que un equipo roto no es un día perdido.

¿Se integra con el sistema que ya usamos?

Si tu ERP o tu sistema de pedidos expone los datos, sí: el número de pedido se valida contra lo que ya existe en vez de escribirse suelto. Y si no, funciona igual — arranca solo y se integra después, no al revés.

¿Dónde quedan los datos de la gente que entra?

En tu base, en tu cuenta, y sólo lo mínimo: nombre, documento y a qué empresa vino. Se borran solos pasado el período de retención que definas. Nada se comparte con nadie y nosotros no guardamos una copia.

¿Cuánto tarda en estar andando?

La parte del portón es lo primero y es lo más rápido. Después se suman los muelles, los indicadores y lo que haga falta. Nunca entregamos todo junto al final: se entrega andando por partes, y cada parte ya sirve sola.

Contanos cómo funciona hoy tu portón.

Una charla alcanza para saber si esto te sirve. Si no te sirve, también te lo decimos, y te decimos qué sí.

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