Cargar lo que llega suelto
Pedidos por mail o por WhatsApp, remitos fotografiados con el celular, la planilla que manda un proveedor con su propio formato. Entra como viene y sale ordenado.
Automatizaciones con IA Automatizaciones
No hay que cambiar de sistema ni cambiar cómo trabajás. Se automatiza la parte que no decide nada —copiar, pegar, revisar, avisar—, que es justo la que se come el día.
Probala
Está acelerada para que la veas en unos segundos. Los datos son inventados: lo que se construye para un negocio no se publica.
A mano
2 h 40 min
Andando sola
—
Tocá «Correr la automatización» para verlo.
Está acelerada para que la veas en unos segundos.
Qué se automatiza
No hace falta que sea complicada. Casi siempre la que más tiempo come es la más aburrida.
Pedidos por mail o por WhatsApp, remitos fotografiados con el celular, la planilla que manda un proveedor con su propio formato. Entra como viene y sale ordenado.
El de los lunes, el de fin de mes, el que pide el contador. Se arma solo y llega donde tenga que llegar, a la hora que tenga que llegar.
Entre tu sistema de gestión, la planilla y la tienda. Sin exportar, sin importar y sin que una versión se pise con la otra.
Cruzar lo que se pidió contra lo que llegó, detectar un faltante o un precio raro, y avisarte a vos antes de que el error siga viaje.
Un presupuesto, un remito, una etiqueta, un comprobante. Armado con los datos de verdad y en el formato que ya usás.
Cobranzas, vencimientos, el service que toca, el cliente que no volvió. Lo primero que se cae cuando el día se llena.
La cuenta que nadie hace
Movés las dos barras y listo. Es una cuenta simple —horas por semana, por gente, por 48 semanas— y justamente por eso se queda corta: no cuenta los errores que se arrastran ni el tiempo de corregirlos.
Al año, más o menos
576
horas
Son 72 jornadas de 8 horas.
Contanos cuál es esa tareaEl botón abre WhatsApp con la cuenta ya escrita. Vos le agregás qué tarea es.
Cómo se arma
Con vos, paso por paso. Más de una vez aparece una parte que directamente no hacía falta hacer, y esa es la primera que se va.
Por escrito, antes de que pongas un peso. Si una parte no da para automatizar, te lo decimos ahí y te decimos qué sí.
El mail, la planilla, tu sistema de gestión. No hay que migrar nada ni aprender una herramienta nueva para que esto funcione.
A la hora que le digas o cada vez que llega algo nuevo. Si una falla, la reintenta y deja anotado qué pasó: no se queda callada.
Preguntas
No. La automatización se arma alrededor de lo que ya usás: si hoy la tarea pasa por el mail y termina en una planilla, sigue pasando por el mail y terminando en esa planilla. Lo que cambia es quién la hace.
Reintenta, y si igual no puede, deja anotado qué pasó y te avisa. Lo que nunca hace es quedarse callada o inventar un dato para seguir: un error silencioso en una tarea que corre todos los días es peor que la tarea a mano.
Se ajusta. Los negocios cambian y las automatizaciones también: queda mantenida, no entregada y abandonada. Es parte del trato desde el principio, no un extra que aparece cuando algo se rompe.
Depende de qué haya que construir, y no hay tarifa de lista porque no hay dos negocios iguales. Lo que sí te podemos asegurar: antes de que pongas un peso vas a tener el alcance y el número por escrito. Y arrancamos por la que más te duele, no por la más fácil de mostrar.
Las otras dos
Contanos cuál es y te decimos si se puede automatizar y por dónde conviene arrancar. Si no se puede, también te lo decimos.
Contanos qué te está trabando